En 1990 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) observó que la migración humana podría ser la consecuencia más grave del cambio climático. Diferentes estudios estiman que la migración por causas climáticas puede afectar de 200 millones a 1000 millones de personas para el 2050.
¿Qué medidas se deben adoptar para hacer frente a la migración climática? ¿Por qué hablar de migrantes y no de refugiados climáticos? ¿Cómo garantizar los derechos humanos de los migrantes climáticos? ¿Qué medidas deben adoptar los países desarrollados para reparar a los migrantes climáticos?
Este Grupo de Trabajo analizará una de las temáticas menos discutidas en las negociaciones sobre cambio climático: la suerte de los migrantes climáticos.

3 comentarios
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febrero 14, 2010 a 8:42 pm
Patricia Consuelo Serrudo Coya
1.- En este caso ya existe la superpoblación quien es la que ejercera presión (deforestación, degradación de suelos,etc.) sobre los bosques, reservas forestales y lugares no habitables, debe existir LEYES EXTRICTAS que protegan estos lugares y para evitar mas poblaciones a mediano y largo plazo es realizar un CONTROL DE NATALIDAD.
2.- Porque Migrantes es la persona que se traslada de un lugar a otro con el fin de trabajar mientras que refugiado son personas que buscan refugio fuera de su país.
3.- Asi como los migrantes tienen sus derechos establecidos y reconocidos debe también existir derechos para el lugar que los alberga ya sean estos bosques, ciudades, etc.
4.- La medidas a tomar deben llegar al lugar de los hechos ya que ninguna ayuda es suficiente un claro ejemplo como ocurre en Haiti.
Dios perdona, el hombre algunas veces la Naturaleza nunca..
marzo 6, 2010 a 4:55 pm
William Soberón Guevara
Inmediatamente cada gobierno deben darles alojamiento y atención medica. Ellos deben reconocer que son las industrias y transnacionales son las causantes de esos desplazamientos del cual deben ser sancionados.
En el Perú existen migrantes locales en la ciudad de Cerro de Pasco como los campesinos que se ven obligados (o les compran a precio infimo sus tierras) para abandonar sus territorios porque han sido contaminados. Estos capitalistas del oro solo les interesa seguir haciendo extraciones y creando conflictos sociales y persecusión policial y judicial a los dirigentes. En el caso de los indigenas ya salió el Pronunciamiento en relación a las observaciones de la OIT al Estado peruano sobre el cumplimiento del Convenio 169 e insta que “suspenda las actividades de exploración y explotación de recursos naturales que afectan a los pueblos indigenas cubiertos por el Convenio”: http://blog.dhperu.org/?p=6484
marzo 29, 2010 a 1:52 pm
Juan Ramon Rojas Thompson
A mí entender, debemos superar la disyuntiva entre desplazados y refugiados ambientales y considerar que ambos pueden ser causas y consecuencia a la vez, como, de la misma manera, estos, sean unos u otros causas ý/o consecuencias de otros tipos de refugiados o desplazados por índole de conflictos bélicos, políticos, religiosos o económicos, más aun, que por el afán globalizador de los sistemas imperantes, capaces de deteriorar cada vez más en entorno por la intromisión de diversas trasnacionales en puntos geográficos fronterizos (Incluso por causas netamente naturales), unos desplazados por estas causas, pueden situarse en otros sectores del estado en que son nacionales como pueden establecerse en los países fronterizos, de la misma manera, un grupo de refugiados políticos, por ejemplo, asentados en un país que los halla acogidos, pueden, parte de ellos mismo o por presión a los habitantes del país en que reside, transformase o transfórmalos en refugiados ambientales. La solución para los primeros, muchas veces, los propios países, modifican o regulan leyes especiales para hacerse cargo de ellos (aveces no), pero en el caso de los segundos, refugiados, no existe una normativa internacional que los ampare, pues la Convención Sobre el Estatuto de los Refugiados, de 28 de Julio de 1951 en ginebra, no hace mención en el tipo refugiado ambiental y es taxativa en no aceptar a otra clase que no sea la que aparece en la convención misma o en sus protocolos y los estados no demuestran interés en cambiar esta situación.
Entonces, si sumamos en proyección que el planeta, ya sea por causas naturales o antropógenas, la propia expansión demográfica, la hipocresía de estados y trasnacionales, los desplazados y/o refugiados serán cada vez mayores y se traslaparan unos a otros, debemos hacer presión desde los pueblos consientes, para que los países tomen cartas en el asunto, ya sea en su legislación interna como en el contexto plurilateral con otros estados.
Abrazos cósmicos desde Chile.