INTERVENCION DEL EMBAJADOR RAFAEL ARCHONDO, REPRESENTANTE PERMANENTE ALTERNO DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA ANTE LAS NACIONES UNIDAS, EN OCASION DEL DEBATE DEL CONSEJO DE SEGURIDAD SOBRE MANTENIMIENTO DE LA PAZ Y LA SEGURIDAD: IMPACTO DEL CAMBIO CLIMATICO

Nueva York, 20 de julio de 2011

 

Gracias señor Presidente,

Bolivia se suma a las expresiones vertidas por el Grupo 77 más China, representado por Argentina y el Movimiento de Países no Alineados, cuya voz ha sido expresada por Egipto.

Sr. Presidente:

El cambio climático es una amenaza real para la existencia de la Humanidad, de los demás seres vivos y de la Madre Tierra, en general y, dado su carácter sistémico, puede ser analizado desde múltiples dimensiones como lo social, lo económico, lo cultural o lo ambiental. Sabemos también que el cambio climático tiene una dimensión de seguridad, porque muchos Estados pueden desaparecer y habrá nuevos conflictos por los efectos del cambio en la temperatura. Es una amenaza global con algunos responsables y millones de afectados.  Entre esos afectados, están los pequeños estados insulares a quienes queremos hacer llegar nuestra solidaridad en la persona del Presidente de Nauru, que estuvo hoy con nosotros.

Sin embargo, si bien reconocemos que existe esta dimensión de seguridad, estamos en desacuerdo con que sea abordada en el Consejo de Seguridad porque en él, los principales países emisores de gases de efecto invernadero son precisamente los Estados que tienen un puesto permanente con derecho a veto. En estas condiciones ¿será posible que el Consejo de Seguridad apruebe resoluciones de sanción o reparación que involucren de manera efectiva a estos países por los daños que están causando?

Señor Presidente:

La dimensión de seguridad del cambio climático tiene que ser tratada en un órgano donde los culpables no tengan derecho a veto ni sillas vitalicias. Esto debe discutirse en una instancia donde estén adecuadamente representadas las principales víctimas: los estados insulares amenazados de desaparecer, los países que tenemos glaciares, el África y todos los países en desarrollo que tienen que pagar el costo de un daño que no han provocado. Hoy la única instancia en la que existe ese grado de participación es la Asamblea General y por eso todas las dimensiones del cambio climático deben ser tratadas de manera integral en su seno.

Señor Presidente:

Destacamos además que el tema fundamental en este proceso de negociaciones de cambio climático bajo la UNFCCC, es garantizar la reducción efectiva y real  de las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la adopción del segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto. Solo así podremos cerrar la brecha que actualmente existe, y lograr la estabilización del incremento de la temperatura a 1 grado centígrado. Los países desarrollados deben incrementar sus actuales promesas de reducción ya que nos están llevando a un incremento de la temperatura de hasta 5 grados centígrados, colocándonos, deliberadamente, ante un escenario catastrófico.  Sobre esa catástrofe que se viene hemos sido oportunamente advertidos por el señor Akim Steiner, Director Ejecutivo del PNUMA esta mañana.

Según el Foro Humanitario Mundial, (presidido por el ex Secretario General Kofi Annan) cada año mueren 350.000 personas por desastres naturales provocados por el cambio climático. Es una cifra que va creciendo y que supera el número de muertos de muchos de los conflictos y guerras armadas que se registran en el mundo. Por eso, necesitamos crear una instancia que juzgue y sancione a quienes incumplen sus compromisos de reducción de gases de efecto invernadero, porque lo que están haciendo es provocar un genocidio y también un ecocidio contra la Madre Tierra. Por esta razón el Estado Plurinacional de Bolivia promueve la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental que aplique medidas efectivas para garantizar los derechos humanos y los derechos de la naturaleza de todos y todo lo que hoy es afectado por la irresponsabilidad de quienes anteponen sus intereses de lucro y ganancia a la sobrevivencia de la especie humana y la Madre Tierra.

Señor Presidente:

Cada año se destinan más de 1500 billones de dólares en el mundo para gastos militares. La gran mayoría de estos gastos están concentrados en los países desarrollados y en particular en los 5 permanentes del Consejo de Seguridad.  Sin embargo, para atender los problemas del cambio climático los países desarrollados ofrecen sólo 30 billones de dólares en 3 años, es decir 10 billones de dólares por año, o lo que es equivalente a menos del 1 % de lo que destinan para defensa y seguridad.  Un primer paso positivo sería reducir significativamente los gastos militares para destinarlos a un fondo que atienda los impactos del cambio climático en los países en desarrollo en particular los estados insulares, el África, los países de montaña y todas las regiones pobres del mundo que están siendo afectadas.

Señor Presidente:

Permítame terminar esta intervención con una pregunta: ¿será posible que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución que establezca una reducción, digamos para empezar del 10 o 20 % en los gastos de defensa y de seguridad para destinarlos a atender los impactos del cambio climático?

Muchas gracias